Suscribete a nuestro boletín

Recibe por correo electrónico todas las novedades sobre María José Celemín

María José Celemín

María José Celemín

Cuando era niña, llegó a Castronuño un vagabundo que durmió al raso. Yo le dije a mi madre que podía dormir en una de las habitaciones de la casa de la abuela para que estuviera calentito. Mi madre me dijo que aquello no podía ser.

 
 
Podría presentarme como una licenciada en Derecho por la Universidad de Valladolid, máster en administración de empresas por ICADE en Madrid, o asesora fiscal en los primeros años de vida laboral, sin embargo, desde el principio siempre tuve claro que no quería ser la directora de ninguna  organización.
 
Recuerdo el día que, subida en una ladera del Central Park, leía la carta de mi tío Julián, un capitán retirado del ejército, que me aconsejaba que volviera a Valladolid, dejara de preocupar a mis padres, me sacara una oposición y empezara a trabajar en la la administración de Castilla y León.
 
Yo leía la carta con agrado porque ellos eran muy cariñosos, pero esbozaba  una sonrisa de lado a lado sintiéndome a salvo, océano por medio, de todo aquello.
 
Recuerdo perfectamente que aquel día llevaba una camisita de cuadros verdes y naranjas que hacía juego con la mochila en la que había metido comida para explorar cada rincón de Central Park.
 
Pocos años más tarde, cuando regresé de Nueva York a Valladolid y sentí aquel vacío existencial tan abismal, fue cuando me vi obligada a empezar a escribir "El Dios de las Praderas Verdes", para averiguar por qué en Nueva York había sido libre, querida, segura y amada, y en Valladolid era lo contrario. Tenía que, como dijo Juan José Millás con el libro de Nevenka, desvelar aquello que no me habían contado. Y, de ahí, la tercera parte del libro, "Nueva York, en casa".
 
En el Nueva York de finales de los 90 podías ir andando tranquilamente por la calle a las doce de la noche y las iglesias, que abrían a las seis de la mañana, daban cobijo a homeless que arrastraban la lluvia y encontraban consuelo.
 
Las dos residencias de monjas en las que compartí techo con docenas de otras mujeres jóvenes de todas nacionalidades tenían capillas grandes y luminosas con la imagen de un Jesús sereno recién resucitado.
 
De este modo, cuando regresé a Valladolid y me encontré de nuevo con las iglesias cerradas y los cristos sangrantes para atemorizar, me vi atrapada y sin salida en aquel lugar que me había echado, donde había tenido una relación con un chico que hablaba bien de Franco y de Hitler, que decía que yo era una roja, una caliente y una ecologista, y que a las mujeres libres como yo él las enviaba al psiquiatra, y donde, además, años antes, en Castronuño, había sido víctima del acoso de otras adolescentes.
 
Recuerdo aquellos días recién llegada de Nueva York como si me hubiese caído de un décimo piso. En mi propio país, pero como si estuviera sin techo, sin hogar y sin seguridad. Recuerdo que iba al mirador de Castronuño desde el que se divisa el monte de encinas y trataba allí de encontrar consuelo.
 
Buscaba la Fe de mi abuela Vale, que ya había muerto. Recordaba cuando las dos juntas rezábamos el rosario en la finca de mis padres y, a su lado, pasase lo que pasase, yo me sentía segura. Pero lo único que yo sentía en aquellos momentos era que podía morir de un momento a otro y que me iría a la nada, al abismo. Recuerdo sentirme flotando por un universo negro desconectada de todo. 
 
Sí, era la sensación de orfandad que deja tras de sí la religión, la Iglesia Católica y las instituciones vacías de contenido, alejadas del mensaje original de Jesús y de los profetas. Y la sensación de desconexión con tu propia comunidad cuando has sido víctima de acoso. Yo era tierna, sensible, compasiva y bondadosa. Una diana fácil para adolescentes y jóvenes que se ven empoderados en una sociedad y en unas instituciones regidas por la violencia, el odio, la crueldad y el sadismo.
 
Empecé a tener ataques de pánico y crisis de ansiedad y un médico, lejos de reconocer la realidad de la situación angustiante que estaba atravesando, y desde su mirada integrista, misógina y de corto alcance, me dio un fármaco que se llama Seroquel, que es para bipolares, y que estuvo a punto de matarme.
 
Recuerdo la noche en la que mis padres me llevaron de urgencias al médico. Se me estaba yendo la vida. Miré a mi madre. Aquel pudo ser el último momento.
 
Tenía que poner todo aquel desastre en orden y empecé a escribir.
 
Recuerdo verme cada mañana frente al papel en blanco y expresar mis sentimientos más profundos y auténticos como un ser humano. Mientras escribía estaba tan absorta en contar sobre el papel aquello que era tan importante para mí, que perdía la noción del tiempo y me olvidaba de las preocupaciones cotidianas. Y, cuando terminaba y había dejado escrito todo lo que sentía como ser humano, entonces, experimentaba una sensación de alivio, bienestar y satisfacción. El alma se esponja. El cerebro se oxigena. Sabía que aquello que había escrito y que era tan importante para mí sería, de la misma forma, para otros, y un modo de compartir las mismas emociones como seres humanos.
 
Sabía que otros, al leerlo, sentirían lo mismo que yo sentí al escribirlo.
 
Tenía que explicarme y entender, además, por qué había sido diana de las burlas y la violencia de otras chicas, aquí en Castronuño, cuando éramos adolescentes. Y es ahora cuando empiezo a ser consciente de que las personas con bondad y compasión en su corazón son eliminadas, silenciadas, borradas y desaparecidas desde que son niños y niñas, adolescentes y jóvenes, para dejar sólo paso a la gente sin escrúpulos que, finalmente, termina rigiendo las sociedades.
 
De esta forma leí algunos de los libros escritos por Francesco Alberoni sobre las emociones humanas y, leyéndolo, pude identificar el miedo que yo experimenté cuando fui intimidada por otras adolescentes, que me hicieron sentir desconectada de la reserva natural. Aquella naturaleza indómita en la que yo siempre había encontrado mi hogar, mi santuario y mi fortaleza. Leyendo a Alberoni pude identificar, también, la emoción de la envidia que otra adolescente había sentido cuando yo me transformé en una joven bonita que gustaba a los chicos. 
 
Los primeros capítulos los escribí desde lo más profundo y auténtico de mi corazón como ser humano y son pura poesía que describe toda aquella belleza y toda aquella Naturaleza en la que la niña Victoria, la protagonista del libro y mi alter ego, ve a Dios manifestado en esa abundancia. 
 
María José Celemín - El Dios de las Praderas VerdesAl llegar de Nueva York, al buscar desazonada a mi abuela, al tratar de encontrar razones y poner todo en orden, empecé a recordar aquellas mañanas de verano en las que mi hermano Esteban y yo íbamos en bicicleta, carretera de Toro abajo, serpenteando por esas curvas sinuosas y adentrándonos en el vergel de chopos, álamos y carrizo que lleva hasta la encrucijada de la presa de San José. Allí siempre parábamos a beber agua de la fuente. Y en esos momentos y en ese lugar, cuando el sol resplandece sobre la superficie del río, por las mañanas, hay destellos como llamas, el tiempo se paraba y se abría la eternidad. Entonces, era una niña feliz y fuerte en aquella naturaleza que me hablaba y yo a ella.
 
Los primeros capítulos describen toda aquella naturaleza donde yo era feliz y sentía aquel lugar como mi hogar y santuario. Tenía que explicar por qué las adolescentes, los adultos y lo establecido me habían arrancado de él. Por qué habían cortado la conexión con la tierra a la que pertenecía. Aquel Paraíso me reconocía como una mujer sensible, profunda, valiente, tierna, compasiva y creativa. Los demás se encargaron de destruir todas mis cualidades. Trataron de hacerme desaparecer.
 
Empecé a bucear en Google y encontré una tesis doctoral que había dirigido el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid, Pedro Carasa Soto, sobre las élites castellanas y las grandes sagas familiares de Valladolid y allí encontré los nombres y el círculo familiar, económico y de amistades del adolescente que me había tildado de roja, ecologista y libre y que da lugar al personaje de Vicente.
 
Con la novela, yo quería lanzar un mensaje universal. La bondad del corazón humano y la compasión con quien no se puede defender.
 
Una vez publicada, me llevó a conocer otras tradiciones espirituales como el Islam. Tengo que reconocer que fue una sorpresa descubrir que el Corán comparte la historia de Moisés en la sura Ta-ha y que aparecieron guías (en ese camino de la sabiduría perenne) que me ayudaron a despojarme de los fármacos que la medicina convencional me había suministrado en su intento por domesticar mi intelectualidad, mi espíritu femenino independiente y mi modo de ser compasivo.
 
María José CelemínLa idea del paraíso islámico y del jardín de deleites y placeres donde van los creyentes me fascinó tanto que éste es el motivo de haber recreado dos pequeños jardines inspirados en la Alhambra, uno en la casa rural Beautiful Alamedas y otro en la eco-tienda Al-Kauthar (el árabe "la abundancia", la abundancia del caudal del río Duero que se ve desde aquí). Son jardines que he concebido como lugares de oración.
 
Para orar por todos los inocentes víctimas de las atrocidades del mundo actual.
 
En el 2004 empecé a escribir El Dios de las Praderas Verdes en Valladolid y en el 2005 me vine a vivir a Castronuño 
 
En el 2007 mi hermano Esteban apareció con un ejemplar de la revista Mente Sana en el que había una entrevista a Elaine Aron, que acababa de publicar su libro "Las Personas Altamente Sensibles, el Don de la Sensibilidad". Como me vi reflejada, leí el libro y contacté con Jacquelyn Strickland, que es la organizadora de los encuentros para Personas Altamente Sensibles.
 
Ella me estuvo informando a lo largo de los años sobre este rasgo y me dio recursos suficientes para hacer frente a la violencia del entorno.
 
María José Celemín - El Dios de las Praderas VerdesEn el 2011 Jacquelyn me invitó a presentar el libro en uno de los encuentros internacionales que organizó en Dorset en el Reino Unido. Lo traduje al inglés, "The God of Green Valleys". Me acompañaron mi hermano y mi madre. Para Jacquelyn y para mí, "The God of Green Valleys" simboliza el camino de regreso hacia mi identidad. Cuando recuerdo esos días allí soy consciente de que he recorrido el auténtico camino como ser humano.
 
 
"Nunca desestimes el poder de la cultura para devaluar, descorazonar o marginalizar tu yo auténtico. Nunca desestimes tu propio poder para reclamar tu auténtico ser".  Jacquelyn Strickland.
 
Jacquelyn, además, me habló de los arquetipos de personas que yo había conocido en el camino y que me habían dado luz para seguir adelante. 
 
En una ocasión me habló del arquetipo del "Trickster" y, entonces, para recoger información, investigué en Google y encontré el libro de Jean Shinoda Bolen, "Las diosas de cada mujer". Con la lectura de este libro descubrí que tengo en mi personalidad el arquetipo de Artemisa, la diosa de la caza y de la luna, y que las mujeres que encarnamos a Artemisa tenemos espíritu femenino independiente, desafiamos el estado mental del patriarcado, protegemos la Naturaleza, y defendemos a quien no se puede defender. Con la lectura del libro de Jean Shinoda Bolen, además, descubrí que tengo en mi personalidad el arquetipo de Afrodita, la diosa del amor y la belleza en el Olimpo griego, y que somos mujeres que ponemos nuestro modo enamorado sobre las cosas y las personas, que nos enamoramos con frecuencia y facilidad, que nos involucramos de forma intensa y apasionada en procesos creativos, y que transformamos la sustancia ordinaria en oro. Leyendo ésto pude entender por qué he transformado la casa de mis abuelos en Castronuño (una casa vieja y oscura) destinada al olvido y la he convertido en una casa alegre y luminosa. Y descubrí que, donde hay una mujer Afrodita, hay una Portadora de Visión, hay alguien que ilumina las cualidades de los otros y les ayuda a creer en sus sueños y a bendecirlos. Y que donde hay una mujer Afrodita hay una mentora, una unión del alma, una amistad profunda y una conexión empática. 
 
María José CelemínEsto me llevó a proponer en el 2015 en el Congreso Mundial Teresiano en la Universidad Mística de Ávila, en el marco del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, una investigación sobre la santa analizando su personalidad desde el arquetipo de la diosa Afrodita y de la diosa Hestia, y explicando cómo ella se involucró de forma intensa y apasionada en procesos creativos. Se involucró de forma intensa y apasionada en la fundación de conventos y, como mujer enamorada que se enamora con frecuencia y facilidad, se enamoró de Jesús para ir disolviendo su ego, como la diosa Hestia. Las mujeres que personifican a la diosa Hestia son mujeres que permanecen en la retaguardia y no tienen afán de protagonismo, tienen una experiencia subjetiva muy intensa, se quedan absortas cuando meditan y, por muy perturbadoras que sean las circunstancias en el exterior, ellas permanecen en calma. De ahí la famosa frase de Teresa "Nada te turbe".
 María José Celemín
 
La conclusión final de esta investigación fue que las mujeres Afrodita, a lo largo de la Historia, han sido las Portadoras de Visión para que muchos hombres alcancen sus sueños, pero que las mujeres Afrodita, a lo largo de la Historia, no hemos tenido Portadores de Visión que nos hayan ayudado a cumplir nuestros sueños, pero que Teresa encontró en Jesús, a través de la oración de quietud, su mejor Portador de Visión, su mentor y su amado que le fue susurrando cómo tenía que hacer para llevar a cabo la reforma que acometió y atraer a su causa a nobles y aristócratas.
 
 

María José CelemínEn este sentido, siempre estaré agradecida Pedro Mencía, antiguo director de la Villa del Libro de Urueña de Valladolid, cuyas aportaciones fueron esclarecedoras al afirmar que: "La alta sociedad española y europea debería ser cómplice para la fundación de "Casas Rurales en sintonía con la Ecología Espiritual", como lo fue en el S. XVI para las Fundaciones de Teresa de Ávila" y "Tu proyecto, tu casa rural, requiere un esfuerzo enorme, una Fe enorme en uno mismo para poder sacar adelante una idea y hacerla fructificar".

 
También tengo que decir que el libro de Clarissa Pinkola Estés, "Mujeres que corren con los lobos", contiene el arquetipo de la Mujer Salvaje, con el que me sentí tan identificada.
 
María José Celemín
 
 
 
Mi misión es seguir ayudando a quienes no se pueden defender, sean animales o seres humanos. Seguir denunciando las injusticias. Seguir ayudando económicamente a amigos palestinos que están pasando por las calamidades en Gaza, seguir haciendo visibles las atrocidades que están haciendo a inocentes en Sudán o en el Congo, y seguir dando amor, cariño, calor y una casita confortable a los gatitos que he encontrado con disparos, abandonados y envenedados en las calles de Castronuño. 
 
 
 
 
 

María José CelemínSoy feliz cuando veo a la gatita Peque hecha un ovillito en una camita calefactada y recuerdo los días de lluvia en los que el pobre animalito, con un calicivirus, sobrevivía en las calles de Castronuño. Ahora está conmigo a salvo. Tal y como deseé, cuando era niña, que aquel vagabundo que pasó a la intemperie la noche durmiera caliente en una habitación de la casa de mi abuela.

Como he sido una privilegiada, si me comparo con las calamidades del mundo, y mi padre me ayudó económicamente a rehabilitar la casa rural y la eco-tienda, mi obligación es devolver todo lo que me ha sido dado. Y poner voz a quienes no pueden hablar.
 
De esta forma, parte de los ingresos que genero con la casa rural y la venta de los libros, van destinados a ayudar económicamente a quien no se puede defender, sea animal o ser humano, y a seguir adelante con este proyecto.
 
 
 

Añadir nuevo comentario

Lo que dicen de nosotros

En la jornada del miércoles pudimos recorrer las múltiples facetas que Teresa ha inspirado a académicos de diversos campos. Ponencias como la del Dr. Hernando Uribe, profesor de la Universidad Pontificia Bolivariana de Colombia sobre “Las Moradas, un trato magistral de revelación y fe” o la propuesta más exótica y atrevida de la escritora María José Celemín sobre “Santa Teresa a la luz de los arquetipos femeninos griegos: Hestia, Afrodita y Atenea”, han sido de las más reconocidas por los asistentes.
María José Celemín - Fundación V Centenario - Opinión
"Tu proyecto requiere un esfuerzo enorme, una Fe enorme en uno mismo para poder sacar adelante una idea y hacerla fructificar. Seguro que hay otros discursos y relatos de eco-emprendedores que nos hablarán desde una perspectiva estrictamente empresarial. Valoro el coraje, la valentía de darse trabajo a sí mismos y luego generar trabajo para otros".
María José Celemín Villa del Libro Urueña
Pedro Mencía

Director de la Villa del Libro de Urueña

"Tu casa es magia, completa, de arriba abajo. Y de alguna manera quiero expresarlo como mejor pueda. Es gozoso que la vida te proporcione estos momentos; vas a un lugar que en principio está perdido de todo y donde no sabes ni dónde te vas a meter, y te encuentras con estos sitios, con estos momentos tan plenos".
escapadas con encanto Valladolid
Tu casa es magia

José Luis Yela es doctor en Biología y profesor de Zoología de la Facultad de Ciencias de Castilla-La Mancha

Qué suerte haberte conocido, Mª José!!! Al leer e ir leyendo "El Dios de las Praderas verdes" aumenta la esperanza en mí. Sí La constancia en el esfuerzo cretivo y la belleza, ayudan a caminar hacia la circularidad y esa "Aldea global" en construcción. Al estar una semana en Beautiful Alamedas, se ve el inicio de un sueño que se hace realidad. Un abrazo Coonsuelo
Consuelo Amián Novales - El Dios de las Praderas Verdes - Casa Rural Beautiful Alamedas
Consuelo Amián Novales

Licenciada en Física de la Tierra

"Ejercí el magisterio en la escuela y hoy disfruto del júbilo y la experiencia que conlleva, no sin dificultades y momentos de angustia y dolor, esta tarea inmerecida. Ahora sigo cursando la asignatura - "Aprender a vivir""

Me queda una inquietud y una curiosidad. Después de haber hecho este estudio tan hermoso, ¿qué ha pasado en usted como mujer?
María José Celemín - Lina María Adelaida Espinal Mejía - Opinión
Lina María Adelaida Espinal Mejía

LINA&ASOCIADOS cultura, desarrollo y bienestar SAS
Empresa dedicada al desarrollo del ser humano
Presentó en el Congreso Mundial Teresiano "Teresa de Jesús, Jardinera", "el alma es un jardín"

Los que quieran encontrar un poco de paz en el mundo actual… pueden visitar Beautiful Alamedas y reconciliarse con el Universo.
María José Celemín -Pedro Burruezo - Opinión
Pedro Burruezo

Músico, cantante y compositor
Director de The Ecologist
Responsable de redacción y contenidos BioCultura

"Ha llegado el momento, de intentar poner en palabras lo que aconteció en el día de ayer, 15 de agosto de 2018. Diez y media de la mañana, y un reducido y alegre grupo, iba siendo acogido con humildad, calidez, cariño y confianza por nuestra anfitriona, Maria Jose Celemín. ¿Cómo “describir” aquella acogida, entre zumos, buen café y ricos dulces caseros, ecológicos, elaborados con tanto Amor y Entrega? Ya digo, hay momentos, vivencias de vida que son solo para eso, para vivirlas. Una sensación de tranquilidad, paz y bienestar respiraba aquel hermoso y dulce lugar, cuando sentados y entregados al evento, nuestra anfitriona, serena y llena de bondad, comenzó con “el sendero” del día, acompañándonos en nuestro re-encuentro con nosotr@s mism@s como PAS. Momento de autodescubrimiento y aceptación, de dejar salir, de com- prender, de Ser y Estar, dándonos cuenta con alegría, de la inmensidad de posibilidades, oportunidades que ofrece, aporta y conlleva ser una Persona Altamente Sensible. Con todo ello, inmersos en nuestras contradicciones y ambivalencias, fluimos en la reconversión de nuestra sensibilidad, siendo conscientes en nuestro propósito de vida, en la misión, que nos orienta y nos encamina a la acción. En el regocijo del Nuestro Ser, nutrida nuestra Alma, nuestro Espíritu, nutrimos agradecidos nuestro Cuerpo-Templo, con abundante, exquisita y entrañable comida ecológica, especialmente preparada para nosotros. Deseaba previo al evento, que su enfoque fuera, salir, huir de la excusa para/en la queja, el pretexto, la justificación, en definitiva ser víctima de la propia vida y nuestra falta de responsabilidad por cambiar, o de sentir que tenemos una etiqueta y que, por ello, formamos un grupo, un gueto, que “debe” estar unido en la autocompasión ; y me siento agradecida de que, gracias al firme, respetuoso y profesional trabajo de coordinación de María José Celemín, se ha comenzado a caminar por el sendero de la trasformación personal, hacia el gozo de la plenitud que pertenece al Ser y Humano" Inmenso, espectacular, sublime y elevado culmen de la jornada, el concierto de Pedro Burruezo y sus compañer@s. GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS. LA PAZ ETERNA CONTIGO, HERMAN@!!!!!!
Personas Altamente Sensibles Valladolid, Salamanca
María José

Salamanca, 49

Gracias a ti Mª José por unos días inolvidables en Beautiful Alamedas y el Festival Tres Culturas Castronuño, eres una mujer maravillosa, me ha encantado conocerte, tu entusiasmo, tus ganas de comerte el mundo, eres muy inspiradora!!!! Un abrazo enorme, espero verte pronto!
María José Celemín - Virginia Joëlle López Claessens - Opinión
Virginia Joëlle López Claessens

Bailarina y empresaria
Cia. Un Sol Traç
Ha participado en los espectáculos "Itimad" y "Auto Sufi Ciencia"

"Gracias por cruzarte en mi camino. Aprecié el esfuerzo y la dedicación que hay detrás de este evento y se que es fruto de muchísimas horas de estudio, y de ilusión. Enhorabuena!!!! Sólo indicar que se podría mirar la posibilidad de que los encuentros fueran de todo el fin de semana con alojamiento incluido, para tener ratos de desconexión, debido a la intensidad de los mismos. Empiezo a dar pasos en firme a mi ritmo y eres mi Modelo Inspiracional. Gracias por dejarme aprovechar todo ese conocimiento para mi crecimiento"
Personas Altamente Sensibles - coaching Valladolid
Luz

Toro, 52, asistió al Encuentro para Personas Altamente Sensibles

Para mí fue muy importante, importantísimo, te había visto en Internet, también tu novela y nunca pensé que te iba a conocer para poder comprender en la realidad que otras vidas y otras vías son posibles.  Gracias por todo el regalo que fue ese día, por tu cercanía y confianza. Una mañana me supo a poco pero más que suficiente para continuar el trayecto personal con las directrices que se dieron tanto prácticas como espirituales. Gracias por tu generosidad, me emociona el Ser Humano auténtico, gracias a tus papás, encantadores, los músicos y todas las personas que colaboraron. Un Abrazo muy Grande, estoy en contacto con más personas de gran corazón y sensibilidad, así que todo lo que me hagas llegar lo enviaré.  Gracias por Ser
Agenda cultural Salamanca - Festival Tres Culturas Castronuño
María José, Valladolid, 49

Asistió al Encuentro para Personas Altamente Sensibles

María José, ninguna casa rural como la tuya de todas las que he conocido. De nuevo, muchas gracias por todo
Casas Rurales con encanto Valladolid - Beautiful Alamedas
Estancia en Beautiful Alamedas

José, 52, Málaga, gerente de sistemas de energías alternativas

Hermoso y mágico lugar amiga, qué hermosa labor, hoy, que es el día de la mujer trabajadora, quiero transmitirte mis felicitaciones y mis mejores deseos. Tú sí eres ese ejemplo a seguir. Hoy puedes sentirte orgullosa por tu tesón, trabajo y honradez, por tu lucha y por tu labor. Tu camino te ha llevado a ello, aunque tú creas que no era ése, no creo, todo ocurre por algo en la vida, maktub. Has creado un vergel en pleno desierto, el desierto del alma es difícil de hacerlo florecer, pero tú lo conseguiste, creaste tu hogar y el hogar de todos los que hemos pasado por ahí. En cada rincón se distingue el mínimo detalle, se respira el pasado, presente y futuro. Sé de alguien que estará orgullosa, tu abuela, esas predecesoras que tanto lucharon, dejando en nuestro adn esa fuerza y tesón, sigue así, campeona, un fuerte abrazo
Casas Rurales Valladolid
Rabea Idrisi Chelaf

Abogada Inmigración

Madrid

"Nous venons de terminer 2 délicieux gateaux "fait maison" avec des produits biologiques, que nous avons achetés tout à l'heure. De passage en camping car, c'est une aubaine de trouver ce petit havre de paix à côté de l'aire de stationnement. La propriétaire et créatrice de ce lieu est adorable ! Il y a aussi des fruits, quelques légumes, du beurre, du pain et plein d'autres choses. C'est un lieu difficile à définir car l'originalité de ce commerce c'est justement qu'on a pas l'impression d'être dans un commerce, mais plutôt accueillis dans une maison d'hôtes. Nous avons adoré le concept et sa conceptrice" P Drev
Tiendas de alimentación ecológica en Castronuño
Un havre de paix

Viajera en autocaravana

Cuánto me estoy identificando con el mensaje de El Dios de las Praderas Verdes. Para mí, aquello empezó cuando de chico me iba solo al campo, y acabé enfrentado a la disyuntiva que describes con tanta nitidez y emoción. De esa disyuntiva solo se puede salir airoso en lo personal, aunque vapuleado en lo social, renegando de la farsa y no concediéndole ya jamás un ápice de credibilidad. Gracias por tu tenacidad y valentía al plasmar esas vivencias fundamentales en una obra como el DPV. Dentro del marasmo de falsedad, conveniencia oportunista y vileza en que nos desenvolvemos cada día, y que demuestra sin paliativos cuánto de mal bicho hay en nosotros, hay rayos de esperanza, de luz radiante, representados por personas que no voy a nombrar para no hacer de menos a otras, pero entre las que indudablemente te encuentras. Que la fuerza te acompañe siempre.
Cuánto me estoy identificando con el mensaje del DPV
José Luis Yela

José Luis Yela es doctor en Biología y profesor de Zoología de la Facultad de Ciencias de Castilla - La Mancha

Querida María José, Acabo de terminar de leer tu libro. Querías saber mi opinión, pero siento decirte que no sé expresar con palabras todo lo que he sentido. Me decías en tu dedicatoria "Ójala que disfrutes leyéndolo", pero la verdad es que "he sufrido" , he sufrido por Victoria y con Victoria, lo cual quiere decir que el libro...me ha encantado, que a mi edad, gracias a ti, entiendo muchas cosas y cuando no eres del montón , eres rarita. El Dios de la infancia era el que me obligaban a venerar las carmelitas y no siempre era muy bueno porque castigaba mucho. Ahora es cuando empiezo a sentirle de verdad, sin miedos. Un abrazo muy fuerte, Mercedes Linares
El libro...me ha encantado
El libro...me ha encantado

Mercedes Linares

Querida María José, He asistido a la conferencia que has dado esta tarde. No puedo creer que alguien haya dicho exactamente lo que todos y todas pensamos y tenemos en el subconsciente. Tuve el placer y la suerte de conocerte, y de sentir la fuerza que provocaban en mí tus palabras. Yo también he tomado mi camino propio, pero siempre sintiendo que estaba haciendo algo incorrecto y me sentía incomprendida. A partir de hoy, ya no me siento sola. María José, gracias por existir. Ana Isabel Fernández
He tomado mi camino propio
He tomado mi camino propio

Ana Isabel Fernández

Creo que no había leído nunca nada tan específico y detallado como lo que se cuenta en la primera parte. Esa adolescencia que muchos hemos vivido y que nos ha marcado para siempre y de la que nunca hemos hablado pero que hemos llevado a cuestas. Es verdad que es de una gran ayuda y de gran alivio leerlo. Hay una frase que me ha gustado mucho y que se repite en varias ocasiones "No pasaba nada y pasaba Todo". Creo que mejor no se podía haber dicho. El resto de las partes son variadas; el libro es un mundo en sí mismo y dinámico. No puedes dejar de leerlo. Es un gran trabajo. Gracias, Rosa Delgado
No pasaba nada y pasaba Todo
No pasaba nada y pasaba Todo

Rosa Delgado

"He disfrutado muchísimo de tu libro, hacía tiempo que no leía nada y me has devuelto las ganas de hacerlo. Me he sentido muy identificada contigo en casi todos los aspectos. Gracias de corazón"
Me has devuelto las ganas de leer
Me has devuelto las ganas de leer

Ainhoa Melero

Hola, María José, te sorprenderá este mensaje de pronto, hace años escribí una novela que no me atreví a publicar por la carga erótica que rezuma por los cuatro costados sin entender por qué eso, por qué así, y ahora, encerrada en casa, la estoy corrigiendo y me he acordado de ti: ahora entiendo que mi protagonista es una mujer Afrodita. Y fuiste tú quien me abrió los ojos a los arquetipos, Gracias a ti, mi novela está adquiriendo otra perspectiva, y quería que lo supieras. Gracias, gracias. ¿Qué tal estás tú? María Sanz Casares
Fuiste tú quien me abrió los ojos a los arquetipos
Fuiste tú quien me abrió los ojos a los arquetipos

María Sanz Casares

Profesora Universidad de Valladolid y escritora