La actitud legendaria de Pedro Sánchez
Hace un tiempo, Arturo Pérez-Reverte confesó que la figura de Pedro Sánchez le resultaba fascinante. Creo que hacía un símil con Maquiavelo.
La realidad es que Pedro Sánchez ha llevado políticas de justicia social, ha defendido los derechos humanos, el orden internacional y los derechos de los más vulnerables.
Y yo pienso que, quizá, sea necesario, para llevar a cabo estas políticas, un líder que no vaya de frente, sino un político que sepa nadar entre gente sin escrúpulos y que sepa manejarse en el mundo de la traición, el disimulo, la estrategia y la maniobra, para, finalmente, salirse con la suya.
El Partido Popular y Vox envidian y odian a Pedro Sánchez. Pedro Sánchez tiene una planta imponente, es educado, refinado, es elegante. Es un político de raza. Nació para ser Presidente.
Pedro Sánchez es el espejo en el que el Partido Popular y Voz se reflejan. Y la comparación les resulta fastidiosa.
Y veo a dos Pedro Sánchez. El Pedro Sánchez que es admirado y casi idolatrado en el plano internacional y elogiado por los medios internacionales. Y el Pedro Sánchez que llega a España y es envidiado por los tradicionales celos del Partido Popular y Vox.
Y creo que, uno de los motivos por los que le odian, es porque, a pesar de que están tratando de destrozarlo, ven que no pueden con él. Pedro Sánchez aparece y desaparece. Y se les va como agua entre las manos.Y creo que esto está relacionado con lo que dice Pérez-Reverte.
Él se ha declarado "ateo", "ateo a secas". Y aquí encuentro una contradicción que me gusta, ya que, no sólo deja un legado de perseverancia y aguante, sino que comparte atributos con esas mujeres que tienen incorporada en su personalidad a la diosa Hestia del Olimpo griego, que mantienen la calma, pese a que las circunstancias del exterior sean abrumadoras, o el "Nada te turbe" de Santa Teresa.
Para mí, la actitud de Pedro Sánchez es legendaria, es mítica, y pasará como una leyenda.
Y estoy segura de que agotará la legislatura hasta el 27. Y de que, en el 2027, volverá a ganar.