
La fiscal del caso Isabel López de la Torre, un caso de mujer "Atenea", que defiende el patriarcado, legitima el poder del varón y se enfadan con la mujer que se queja, en vez de enfadarse con el hombre
Las mujeres "Atenea" tienen la capacidad de desvitalizar la espontaneidad y la creatividad de personas que no son como ella, y cuando las demás personas hablan de emociones y experiencias que les son profundamente significativas, pero que son desconocidas para ella, necesitan hacer un esfuerzo para imaginar de qué están hablando. Suprimen la vida y lo convierten todo en un cuadro estático
Uno se echa las manos a la cabeza cuando ve el vídeo en que la fiscal acosa a Isabel López de la Torre, metida en un cubículo en la sala del juicio, para no ver a su agresor, quien está a lado de ella, aunque sin poder verla.
Isabel llegó al juzgado de Arganda del Rey con moratones en el cuerpo y signos de estragulamiento. Su agresor le había pegado con un palo de bambú. Lejos de pensar que Isabel recibió el amparo de la justicia, salió imputada y con una orden de alejamiento.
Las mujeres "Atenea" viven en la cabeza, en sus mentes, están acorazadas del dolor, de suyo y del de los demás, buscan resultados prácticos y su experiencia espiritual o emocional es nula y necesitan pruebas para todo. Planifican una estrategia, observan, analizan, etiquetan, y deciden lo que harán a continuación. Piensan de un modo lineal y lógico. Tienen que hacer serios esfuerzos para imaginar lo que dicen otros cuando relatan lo que son experiencias emocionales que son profundamente significativas. Tienen serios problemas para empatizar con el dolor o las emociones ajenas. Pueden convertir una conversación profundamente reveladora en una seca enumeración de detalles. Y están discapacitadas para comprender el significado simbólico y las emociones que subyacen a un comportamiento irracional. Quitan la vida, convierten en piedra, piensan en estrategia y están ausentes de toda ética para conseguir su fin.
Además, se ponen al lado del patriarcado, sitúan los principios patriarcales por encima de los lazos maternos, legitiman el poder del varón y el stato quo establecido, gravitan al lado de hombres poderosos y tienen visiones similares a ellos, y suelen ser su mano derecha, son sus defensoras; defienden a los hombres poderosos que en privado se aprovechan de su posición dominante para intimidar o aplastar a mujeres vulnerables. La mujer Atenea se enfada con la mujer que se queja, en vez de enfadarse con el hombre
Que una mujer "Atenea", machistas por naturaleza, esté en un Juzgado de Violencia de Género y se dé el gustazo de humillar a otra mujer, es la última tomadura de pelo que el Estado de Derecho podía dedicarnos a los ciudadanos.
Escribí "El Dios de las Praderas Verdes" escandalizada con el suministro de psico-fármacos de muchos médicos, como un modo de humillar y someter a la mujer, experiencia que viví y motivo por el que escribí el libro, y ahora los tumores del terrorismo machista le salen a esta sociedad en el ámbito judicial.
Me pregunto quién me va a indemnizar todos estos años de mentiras, y una explicación clara de por qué alguien brillante de mente, apasionada, emprendedora, creativa, sensible, llena de alegría y vitalidad, una "Afrodita" en toda regla, ha sufrido lo que, verdaderamente, son los síntomas de una sociedad que está cerca del exterminio, y muy lejos de ser una verdadera Democracia.
María José Celemín


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