Anas Abu Safiya, Gaza
Realeza Palestina
Hace unos días Anas Abu Safiya, que "vive" en el Norte de Gaza, me enseñó sus resultados académicos de este semestre.
Sonreí cuando ví que eran las máximas calificaciones. Anas tiene 21 años y es estudiante de ingeniería de software. Estudian online con constantes cortes de las comunicaciones.
¿Cómo alguien puede sentirse tan poderosamente motivado en un genocidio?
Anas es sobrino del
Dr. Hussam Abu Safiya, el director del hospital Kamal Adwan de Gaza. Nos hemos conocido a raíz de una publicación que hice del Dr. Hussam en Navidad.
En Wikipedia he leído la biografía del Dr. Hussam, que dice que nació en Jabalia en el seno de una prominente familia árabe.
Gracias a los esfuerzos de "Doctors for Gaza" en los Países Bajos el Dr. Hussam Abu Safiya ha sido nominado para el
Premio Nobel de la Paz en reconocimiento a su extraordinaria
valentía, inquebrantable dedicación a sus pacientes y
compromiso con los principios humanitarios en las circunstancias más extremas que todos estamos conociendo.
Todos hemos visto al Dr. Hussam entregado a sus pacientes y anteponiendo sus necesidades a las de él mismo. Le hemos visto pedir ayuda a la comunidad internacional mientras caían las bombas en el hospital y el asedio les reducía. Le hemos visto hablar con paciencia, humildad, sabiduría y dignidad de un ser extraordinario.
El Dr. Hussam Abu Safiya encarna lo mejor del ser humano.
Me sorprendió ver los resultados académicos de Anas el otro día. Era lo último que me esperaba. Y me recordó lo que un ser humano es capaz de hacer cuando tiene tantas ganas de vivir y es consciente de que ha nacido con un propósito para contribuir con su comunidad y con su país.
He estado pensando en Anas y en el Dr. Hussam, y me ha venido a la cabeza la palabra "Futuwwah".
La "Futuwwah", el modelo de conducta del Islam, son las características de un caballero distinguido, de un caballero espiritual que muestra valentía, honor, justicia y está dispuesto a ayudar a los más necesitados y a los que no se pueden defender.
"Futuwwah" es la manifestación exterior de un código de honor interior. Y los que han sido educados en el camino de la "Futuwwah" se guían por los principios del desinterés y el altruismo, la valentía frente a la inmoralidad, la repugnancia de hacer daño a alguien y el desdén de alegrarse frente a la desgracia de otros, aunque sean enemigos o adversarios.
"Futuwwah" es el camino de cultivar una juventud fuerte en cualidades virtuosas. Y son aquéllos que son veraces en su discurso, leales en sus juramentos, quienes cumplen sus promesas, no mienten, ayudan a los huérfanos, y son modestos. Y sus mejores rasgos son valentía y generosidad.
La "futuwaah" se caracteriza por el proceso de transferir las cualidades de un maestro a sus discípulos. Estas virtudes no son simplemente por un mérito independiente, sino que son el resultado de la extensión de esta herencia espiritual a la siguiente generación, a los más jóvenes.
Hace un tiempo veía una entrevista del
doctor Mads Gilbert, el médico noruego que está liderando un gran movimiento a favor de los Palestinos y que ha trabajado con los médicos en Gaza en los hospitales de Gaza durante décadas.
Mads Gilbert hablaba del refinamiento del pueblo Palestino, de lo dedicados y entregados que son. De su sentido de la excelencia y del perfeccionismo. Los Palestinos tienden a ser excelentes en todos los trabajos que abordan. Destacan en todos los ámbitos dando lo mejor de sí y son muy inteligentes. Y, lo mejor, lo hacen con un sentido de servicio a la comunidad, a la humanidad y al bien común.
Nunca habría conocido las cualidades de los Palestinos de no haber ocurrido este genocidio.
Los resultados académicos de Anas en medio de un genocidio me conmovieron y me han hecho traer aquí estas reflexiones sobre lo mejor que puede dar de sí el ser humano en las peores de las circunstancias.
Anas y su tío, el Dr. Hussam, sin duda, forman parte de esa élite de lo considerado y de lo humano. Son la aristocracia de lo verdaderamente humano. Anas, que pertenece a este linaje, es ya una pieza clave de juventud y de hermandad en los presupuestos fundacionales de la nación y del Estado Palestino. Presente y futuro.
Aunque Anas piense que estas circunstancias podrían ser un castigo, son, sin embargo, el crisol donde se está forjando alguien inquebrantable.
A Anas le encantaría venir a España y conocer Barcelona. Y estoy deseando que llegue el día en el que pueda conocer Castronuño.