Bullying en Castronuño. 8-M. Nevenka Fernández
Hace sólo unos meses, en verano, cerca de mi casa, unas vecinas de Castronuño estaban celebrando una fiesta. Era ya la una de la mañana. Yo ya me había acostado, porque, a las seis y media me tenía que levantar para llevar mis dulces bio a un mercado ecológico y venderlos allí. Estaba agotada. Llevaba todo el día trajinando, y los días anteriores elaborando, limpiando, fregando, y el resto de las tareas.
El volumen de la música y los cánticos que provenían de la fiesta era tal que no creo que un yogui avezado pudiera, tan siquiera, meditar. En mi desesperación, cogí el coche y me acerqué para pedirles que bajaran el volumen. Me encontré con la siguiente contestación:
"Jaja, ¿vas a llamar a la Guardia Civil, verdad?". Fue la frase que me espetó una de las adolescentes con un tono de mofa y una bebida de la mano, a la que dio un sorbo. "La Guardia Civil te tiene por loca". Y se echó a reír. Había otras quince, más o menos, adolescentes con ella. Se echó a reír con la risa de un mafioso de una película. Se volvió a reír y añadió: "¡Jajaja, eres la loca de Castronuño!", "¡Te vamos a conocer como la loca de Castronuño!". Luego se levantó envalentonada y empezó a proferir insultos. "¡Eres una insociable!", y añadió que yo las molestaba a ellas argumentando que "los coches de los clientes que aparcan en la casa rural molestan a los vecinos de Castronuño", y, de remate final y a grito pelado, terminó con: "¡Vete a tu finca!", "¡Aquí no te queremos!".
Me fui, y, por supuesto, nada más llegar, de nuevo a mi casa, llamé a la Guardia Civil, que estaba desbordada aquella noche, en la que, supuestamente y por la pandemia, no se podían llevar a cabo concentraciones.
La madre de esta adolescente estaba presente, y delante de mí, no le reprochó semejante conducta. Entiendo que no todas las adolescentes que estaban allí piensan o se comportan como ella, pero queda claro que, si esta adolescente no tiene miramientos para mostrarse irrespetuosa hacia alguien que es mayor que ella, en vez de pedir disculpas o, amablemente, una prórroga de tiempo, me pregunto qué tipo de relación insana y sádica puede mantener con otras adolescentes, a las que, quizá, les gustaría tener otro estilo de vida basada en el crecimiento, el aprendizaje, la curiosidad, y el respeto.
LOS COMPORTAMIENTOS DE BULLYING SE APRENDEN EN LA FAMILIA
Sí, es cierto, quien presenta un comportamiento anti-social como el de esta adolescente es que, normalmente, proviene de un entorno familiar que lo suele alimentar. Y es que la madre de esta adolescente, durante años, le ha estado inculcando ese desprecio hacia mi persona.
Cuando publiqué "El Dios de las Praderas Verdes" vino expresamente a decirme que "¿qué le pasaba a la cabeza de Victoria?". Victoria es mi alter ego en la novela. Y, durante los primeros años, ha enseñado a sus hijos e hijas, a venir a molestarme diciéndoles que "vinieran conmigo porque yo tenía mucho tiempo libre" (porque estoy soltera y no tengo hijos).
Esta anécdota puede ser sólo el botón o la muestra de otros insultos que he recibido de otros vecinos de Castronuño: "Tontón, se me calienta la boca, maleducada, la boba la verga de la casa rural, qué estupideces son ésas de los arquetipos femeninos griegos, rara, o mística".
Aparcar los coches frente a la puerta de mi establecimiento para tapar la entrada, "porque se lo permite la ley" y "porque soy mala", devino un comportamiento automático. E, irónicamente, el hecho de aparcar el coche tapando la entrada para hacer invisible el establecimiento es metafórico de querer hacerme invisible a mí y a lo que yo represento como mujer Afrodita, creativa y apasionada, y Artemisa, con espíritu femenino independiente, mujeres que seguimos siendo el blanco de esta cacería.
Y, finalmente, en otras ocasiones, han dicho que soy "sensible", pero no para descartar el rasgo de la sensibilidad como un don que confiere una gran perceptividad y capacidad de análisis, que permite recoger los aspectos más sutiles de la realidad, sino para venir a decir que soy una desequilibrada.
Yo soy de Castronuño. Y, por supuesto, hay mucha gente en Castronuño que me aprecia y me respeta, como yo a ellos.
NEVENKA FERNÁNDEZ NO SE FUE DE ESPAÑA PORQUE QUISO
Recuerdo una conversación, hace un tiempo, en el despacho de un directivo de un ente público. "Nevenka se fue de España porque quiso". Aquello me indignó. Nevenka tuvo que irse de España a la fuerza. Y no porque todos la repudiaran y porque, de alguna manera, le dijeran que a una mujer inteligente, brillante, inmanejable, indómita, y con un pensamiento libre independiente, la sociedad española estaba preparada para excluirla, sino porque su vida corría peligro.
QUE TODOS LOS INDIVIDUOS ESTÉN INSERTADOS DE FORMA CORRECTA EN LA SOCIEDAD
Ni instituciones ni poderes públicos españoles jamás se plantean cómo insertar de forma correcta a todos los componentes de la misma, a fin de que puedan contribuir con lo mejor de sus dones y lograr una sociedad próspera. Los individuos más inteligentes, en España, siempre han tenido que fugarse.
Recuerdo aquella frase de la mujer de Tel Aviv, cuya familia estuvo alojada durante una semana en Beautiful Alamedas, y a quienes invité a cenar en Al-Kauthar. Se sintió un poco molesta cuando le dije a su marido: "¡Oh, your girls... are so beautiful!". La mujer me dijo algo que nunca se me olvidará y es que, en sus palabras, "para una mujer judía es más importante ser inteligente que ser bonita". Quizá pueda resultar obvio, y, sin embargo, puso de manifiesto la creencia colectiva del pueblo judío en su propia inteligencia.
Los nazis pretendieron exterminar al pueblo judío. En la Noche de los Cristales Rotos, sólo en esa noche, se destruyeron más de 1.600 sinagogas. En España, en Castilla y León, en Toro, por poner un ejemplo, los judíos, como curtidores, artesanos y comerciantes, contribuyeron a las arcas públicas en buena medida y, paradójicamente, no fue Isabel la Católica quien quiso expulsarlos, sino el propio pueblo castellano-leonés.
¿QUÉ PASA EN CASTILLA Y LEÓN?
EXCLUSIÓN y EXPULSIÓN
Medito constantemente sobre el problema de Castilla y León, que no deja de ser el problema de España, y todo me lleva siempre al mismo bucle: la actual e incólume política clientelar de la actual Junta de Castilla y León, sus jueces, sus fiscales, su Guardia Civil, su policía, sus médicos, y sus medios de comunicación; la cosa pública y la relación administración-administrado como una responsabilidad exclusiva y asistencial de quien detenta el poder... nos ha congelado en este callejón sin salida, en el que las concepciones mentales propias del Antiguo Régimen perviven, sigue existiendo un sometimiento a las autoridades que se consideran naturales dentro de la comunidad, y la sociedad sólo sabe comportarse según las tradicionales actitudes de sumisión.
Que los poderes públicos de Castilla y León se sigan comportando de forma asistencial, y promoviendo la cultura de súbdito, favorece estos comportamientos que excluyen y expulsan a una mujer que quiere vivir sola, sin estar casada. Mucha gente sigue entendiendo que, por este motivo, se la puede molestar... porque tiene tiempo libre.
GRACIAS, NEVENKA
O, de igual manera, se puede hostigar y acosar a una mujer que tiene un pensamiento libre e independiente, que pone en cuestión el estado de las cosas, y que, por este motivo, se sigue considerando que está loca. Antes, a las mujeres libre-pensantes se las recluía en un manicomio, ahora, los médicos las pretenden domesticar con psico-fármacos.
Se sigue decapitando a una mujer libre-pensante, porque el que tiene una cabeza pensante sobra a un poder público establecido y corrupto.
Nevenka rompió en los tribunales, con un golpe de efecto, el estado de las cosas institucionalizadas en Castilla y León.
Gracias, de nuevo, Nevenka, por lo que hiciste.
Trajiste orden, pusiste luz...
María José Celemín