
Casas rurales en Valladolid con piscina
Construir esta pequeña piscinita, una especie de tipo hammam, ha sido lo penúltimo para culminar mi sueño empresarial o proyecto vital en lo que se refiere a la parte de Beautiful Alamedas.
En un principio, habría preferido una piscina grande de nado, que había imaginado en el espacio que hoy ocupan los olivos, la fuente de suelo de mármol tipo de la Alhambra en el suelo empedrado de canto rodado, por cierto, el mismo canto rodado que se suministra a la Alhambra.
Recuerdo aquella mañana de invierno, de estos días crudos de Castilla, mirando con Fernando, el constructor, y Alberto, el arquitecto, la posibilidad de hacerla allí. Sí, sería una piscina más grande, para nadar, pero yo sólo veía un niño ahogado. ¿Cómo iba a construir una piscina si ya me angustiaba antes de tenerla?
Por otra parte, el verano en Castilla y León se reduce a dos meses y perdería un espacio precioso para poder estar.
Con lo que decidí que no. Y, en su lugar, como he dicho más arriba, planté los dos olivos, con el canto rodado, la fuente de mármol y la fuente de azulejos andalusíes de Sevilla.
Por un tiempo, me olvidé de la idea de la piscina.
Lo cierto y es que, ya no recuerdo cómo, de alguna forma y repetidamente, me venía a la cabeza la monísima y coqueta alberca de mis colegas de XUQ, del Club Rusticae, club de alojamientos con encanto del que forma parte Beautiful Alamedas.
Llamé a Fernando, uno de los fundadores y dueños de XUQ, y le dije que me había encantado su alberca y que me encantaría hacer una similar en el patio-jardín de Beautiful Alamedas. La había imaginado en un rincón donde quedaba un espacio libre frente a los dos olivos. Allí encajaría mi piscinita.
Ellos tienen en XUQ una cascada y la idea de la cascada me fascinó, porque me aproximaba al hammam que tengo diseñado, pero que aún no he construído.
Haríamos un asiento que bordeara la pared para poder estar sentado mientras te dan los chorros en el cuello y en la cabeza. Y la pared la haríamos con piedra, imitando la pared de la una roca de una montaña, para que pareciese una cascada natural.
Bueno, empecé a mover el asunto y a llamar a unos y a otros, para conseguir las cascadas, el efecto de la roca, y el interior verde como un lago.
Por fin, he conseguido que Beautiful Alamedas tenga una piscina, que es una monada, con sus cascadas, del estilo de un hammam exterior, en sintonía con el resto de las fuentes y la vegetación del patio.
La terminamos en julio del 2022 y vino como anillo al dedo, porque esos días empezó una ola de calor, la primera muy fuerte que trajo el cambio climático.
Yo no la pude estrenar hasta septiembre, así que no sabía cómo era la experiencia. Y, cuando me metí, empecé por las rodillas y después la cintura. Iba poco a poco porque el agua está fría. Y, con valentía, metí la cabeza. Después puse el cuello y la cabeza debajo de los chorros.
Es una experiencia única. No puedes nadar. No es una piscina de nado, pero el contraste térmico del calor al frío te deja el cuerpo relajado. Es parecido a la experiencia del hammam.
Me encanta ver a los viajeros disfrutando del agua y, por fin, tener mi piscina en el jardín de Beautiful Alamedas, que hace, a la vez, la función de piscina y de hammam.
Con amor,
María José





















