
Hotel Las Casas de la Judería en Córdoba, el Paraíso en la Tierra

El hotel Las Casas de la Judería en Córdoba ha venido a confirmar la idea de los yoguis de la tradición espiritual hindú de que "cambiando de espacio físico se cambia de tiempo", a lo que yo añado que "creando un espacio físico determinado se puede cambiar el tiempo" y, con ello, la propia identidad y el destino. 
Los dueños, María y Pedro, María Martínez-Sagrera, a quien se puede ver en los jardines del hotel, discreta, revisando su última novela, ha publicado "La Cara Oculta de San Pedro", disponible en la recepción, han conseguido crear con "Las Casas de la Judería" en Córdoba "El Paraíso en la Tierra".
Las Casas de la Judería son siete antiguas casas señoriales que pertenecieron a la nobleza y cuya restauración ha tomado casi una década por la aparición de restos arqueológicos, que hace recordar, por los espacios amplios y laberínticos de la unión, una kasbah marroquí.
Señorial, aristocrático, majestuoso son sólo algunos de los calificativos que se pueden conferir a este espacio, Las Casas de la Judería en Córdoba. Porque este pequeño universo se explica por sí mismo y habla de esas grandes familias tradicionales del Sur de España y de otras cosas muchas más, y lo dice, de un modo velado.

Lo hace con nobleza y estilo, pero sin ostentación ni boato, justo en el punto medio, donde reside el encanto. Un espacio encantador, donde se vibra a otra velocidad, de jardines, fuentes, sombras, rumor del agua, paredes blancas y maderas rojas, azules, verdes y amarillas. No hay nada que esté descuidado, limpieza y mantenimiento a todas horas vigilando. Detalles para agradar a quien llega por todos los sitios. No falta de nada. Al contrario, sorprenden los servicios. Si alguien quiere venir a ser mimado, entonces, ha llegado al sitio perfecto.
El espíritu de las Tres Culturas se manifiesta a cada paso de un modo frágil; en los patios, con plantas impecablemente cuidadas, paredes relucientes, y pozos de la Sefarad, de la tradición católica, y fuentes del Islam. Tres Culturas que se anuncian, de forma imperceptible, a la entrada, tras el gran zaguán, con la cruz, la media luna y estrella, podadas y esculpidas en los setos.

Ana Murillo, la relaciones públicas del hotel
He llegado a Córdoba para ofrecer, en el Ciclo "Noches de Ramadán" la conferencia "Santa Teresa a la luz de los arquetipos femeninos griegos: Afrodita y Hestia. Una Nueva Mirada". Con quien primero me topé ha sido con la relaciones públicas de Las Casas de la Judería, Ana Murillo, y de ahí, toda la estancia fue, in crescendo, a mejor. Me enseñó el hotel, me dio la bienvenida. Es una "persona de ésas" con la sonrisa puesta de forma permanente y con ganas de agradar, que lo hace con pasión, porque es así y porque la gusta. Al día siguiente tuve que hacer una entrevista para un medio de comunicación, me buscó el mejor patio para estar tranquila. El recuerdo que tengo de ese día va a ser, como dicen los americanos, "uno de ésos". Me pasaron cosas fabulosas, un milagro detrás de otro. El sitio y las personas que hay en él me dieron buena suerte.
El personal, disolviendo el ego al servicio del cliente
En un ejercicio de sufismo, y con una humildad señorial y encantadora, chicos y chicas jovencísimos, amables, correctos, profesionales, están pendientes de agradar y de que todo vaya bien para el viajero. Y le confieren un toque de frescura y vitalidad.
El Paraíso en la Tierra
Para finalizar, haber estado estos días en este universo particular, me confirma que se puede crear el Paraíso en la Tierra y que un hotel es más que unas cuantas habitaciones. Un hotel puede ser, como Afrodita, uno de los arquetipos que movía a Teresa de Ávila, un Paraíso en la Tierra, alquímico, transformador, mágico, inspirador, que rebosa encanto, cautivador, sensual, espiritual, y generador de una realidad nueva.




























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