
¿Cómo sabe uno que es una Persona Altamente Sensible?
Uno sabe que es PAS cuando experimenta en su interior una profunda compasión hacia quien está indefenso o alguien (persona o animal) que es víctima de una injusticia.
Uno sabe que es PAS cuando empatiza profundamente con los sentimientos de dolor de quien es víctima del abuso de otros.
Creo que la compasión y la empatía (hacia quien es víctima de una injusticia) son las dos experiencias que definen la vida de un PAS y que nos hacen tan diferentes de quienes disfrutan haciendo daño a otros.
La vivencia de una PAS es la vivencia desde el corazón y los sentimientos, muy lejos de intelecto y la razón. Es la vivencia del amor.
Uno sabe que es PAS cuando ve cosas que los demás no ven. Los escritores, los poetas. "El ojo del escritor ve donde los demás no ven".
En los términos de Elaine Aron, la autora de la investigación sobre las Personas Altamente Sensibles, las PAS somos capaces de recoger "aspectos más sutiles de la realidad que a otros se les escapan".
Tenemos una mayor capacidad de percibir la realidad y, por tanto, una mayor capacidad analítica de relacionar cosas que, en principio, parecen inconexas.
Las PAS disfrutamos de la capacidad de adentrarnos en realidades invisibles que están vedadas a los mantenedores del statu quo, para quienes la realidad sólo se puede medir con pruebas y hechos objetivables.
Podemos adentrarnos en el mundo de lo invisible y de los arquetipos, y somos capaces de descifrar comportamientos humanos que, en principio, podrían parecer irracionales, y que no se pueden interpretar exclusivamente a la luz de la lógica y la razón.
Creo que las PAS somos parte de la sal de este mundo y muchos de ellos son los que están diciendo no a las atrocidades y el genocidio que se está llevando a cabo en Gaza.
Muchos de ellos son los que forman parte de esas manifestaciones a favor del pueblo palestino y que son golpeados y arrestados por la policía garante del terrorismo de Estado.
Para minimizarnos hay quienes nos tildan de insoportables porque somos más sensibles a los olores, los ruidos o las propias emociones. Y es cierto que tenemos un umbral más bajo de dolor físico y emocional.
Vivimos en un statu quo regido por el patriarcado, cuyos valores son el poder, el prestigio y la distancia emocional, y donde derribar al enemigo es el valor supremo. El patriarcado desprecia la inocencia.
En estas sociedades de patriarcado la inteligencia se mide por saber lanzar rayos (bombas) desde lo alto para dejar aullando de dolor a niños, sin piernas, sin brazos. Hacen esto sin un ápice de remordimiento.
En un mundo regido por la política, la maniobra, la estrategia y el disimulo, las PAS, sin embargo, nos regimos por la autenticidad y la transparencia, con un buen toque de inocencia.
Las PAS somos los pensadores de este mundo y no estamos en la primera línea de acción. Establecemos lo que debería ser el mundo. Como dice Elaine Aron en el prólogo de su libro "El Don de la Sensibilidad", somos una "suerte de aristocracia del espíritu".
Nos mantenemos en la retaguardia y somos los que hacemos el trabajo de forma perfeccionista y concienzuda sin permitirnos un solo error. Necesitamos nuestro tiempo para profundizar, examinar el cuadro completo desde cerca y desde lejos y, por tanto, necesitamos procesar.
Por nuestro sentido de la responsabilidad, podemos caer presa de gente sin escrúpulos que pretende hacernos sentir culpables.
Nuestra mente trabaja de una forma más profunda y necesitamos, por tanto, más tiempo para realizar nuestros trabajos y, de esta forma, rehuimos trabajar con plazos en un período corto de tiempo.
Como resultado, nuestra mente se cansa más y necesita reposo en la intimidad y en un lugar tranquilo. Al contrario que el resto que, para desconectar, prefiere irse de fiesta, por ejemplo.
A las PAS nos encantan las palabras amables y los ambientes delicados y ordenados, las atmósferas limpias y los aromas refinados. Y, obviamente, tenemos una vida interior muy rica.
Espero que la profesora Elaine Aron me dé la licencia para hacer esta interpretación de su investigación.
Y, como siempre, hago honor a Jacquelyn Strickland, que, durante años, fue mi guía para darme luz en el camino hacia la búsqueda de mi verdad. Recuerdo aquellos años como un hito viviendo el mito de mi propia vida con alguien arquetípico como Jacquelyn y para llevar a cabo la obra de mi propia vida.
A continuación paso a traducir el listado de indicios que aparecen en la página de Elaine Aron que definen a una Persona Altamente Sensible:
1.- Me siento fácilmente sobrepasado si el entorno exterior es abrumador
2.- Parezco ser consciente de aspectos más sutiles en mi entorno
3.- Me afecta el humor de los demás
4.- Soy sensible al dolor
5.- Necesito retirarme durante los días de ajetreo, quedarme en la cama o en un ambiente a media luz o en un sitio donde pueda tener privacidad y pueda aliviar la estimulación
6.- Soy particularmente sensible a los efectos de la cafeína
7.- Me molestan las luces brillantes, los olores fuertes, las telas ásperas, o las sirenas cercanas.
8.- Tengo una vida interior rica y compleja
9.- Me siento incómodo con ruidos altos
10.- Me siento profundamente conmovido por las artes o la música
11.- Mi sistema nervioso se siente a veces tan agotado que tengo la necesidad de descansar en soledad
12.- Soy concienzudo
13.- Me sobresalto con facilidad
14.- Me abrumo cuando tengo que hacer mucho en poco tiempo
15.- Cuando la gente está incómoda en un ambiente físico tiendo a saber cuáles son las necesidades para hacerlo más acogedor (tales como cambiar las luces o los sitios).
16.- Me irrita que la gente me haga hacer muchas cosas a la vez
17.- Trato por todos los medios de evitar cometer errores u olvidar cosas
18.- Hago todo lo posible para evitar películas violentas o prensa amarilla
19.- Me irrito cuando el entorno exterior es abrumador
20.- No puedo concentrarme si tengo mucho hambre
21.- Me conmocionan los cambios vitales
22.- Disfruto con los aromas, sabores, sonidos, obras y arte delicados
23.- Hago todo lo posible para evitar situaciones abrumadoras
24.- Me molestan los estímulos intensos como los ruidos altos o las escenas de caos
25.- Me siento confuso y nervioso cuando tengo que competir o ser observado mientras realizo una tarea, de tal manera que la hago mucho peor de lo que la haría en la intimidad
26.- Cuando era niño mis padres y profesores parecían verme como sensible o tímido
