
Centro de Espiritualidad Santa Teresa en Ávila - La Oración de Quietud
Teresa de Ávila practicó la "oración de recogimiento"
Desde que realicé la investigación sobre Santa Teresa me he preguntado muchas veces cómo practicaría ella la oración de recogimiento.
Me la he imaginado en la intimidad de los oratorios de La Encarnación y San José en meditación.
Pero una cosa es imaginar y, otra muy diferente, practicarlo. Pues siempre me he preguntado cómo se sumergía en ese estado de oración profunda para quedarse absorta, conectar con su fuego interno, con lo más profundo de su verdadero Ser, apagar el parloteo de la mente, y de este modo, viajar a otras realidades, y ver a Nuestro Señor y los ángeles.
Sin duda, y ella misma lo cuenta, de estos viajes traía maletas cargadas de sabiduría. "Quedé enseñada de tan grandes verdades en un solo instante", una sabiduría que no viene del intelecto o del cúmulo de información en la memoria con muchos datos, sino de otra energía que está vedada a nuestro modo de pensar moderno. "Sería largo de contar cómo El Señor fue proveyendo".
Los pasados días, del 8 al 11 de noviembre, disfruté de la posibilidad de practicar la "oración de recogimiento" en el Centro de Espiritualidad Santa Teresa de Ávila de las Carmelitas Misioneras de Ávila, junto con un grupo maduro y dispuesto a acallar sus mentes y llegar al centro de su alma.
Liderado por Lola Montes, y dirigida la logística por las hermanas a cargo del centro, Nati, Paloma, y el resto de la comunidad, pude experimentar que la verdadera fuerza viene del sosiego interior.
Sin duda, una experiencia más que recomendable, desde todos los puntos de vista, para quienes quieran disfrutar de una vida próspera y avanzar en su camino espiritual.
Va estar el alma tan cerca de Dios que de ahí le viene la fuerza
María José Celemín

