
En memoria del doctor palestino Adnan Al-Bursh
Esta semana voy a dedicar estas líneas y mis oraciones para compartirlo y hablar de Adnan Al-Bursh, el cirujano ortopédico palestino, que fue jefe de ortopedia del hospital más grande de Gaza, Al-Shifa.
Adnan Al-Bursh ha sido una de las figuras prominentes de la medicina palestina y su ejecución por el ejército israelí es un intento más de acabar con el pueblo palestino destruyendo sus centros vitales, y, entre ellos, el sistema sanitario.
Adnan Al-Bursh era una de esas personas únicas, caracterizado por su alegría de vivir y su entrega al servicio de la humanidad en su papel de médico. Tiene cinco hijos y, para su mujer, él era la luz de su vida.
No me voy a entretener en los detalles de las atrocidades que los soldados israelíes han hecho con su cuerpo desde que le detuvieron en diciembre del 2023 hasta que murió en abril del 2024, resultado de las torturas y las aberraciones que hicieron con él hasta matarle.
En este artículo quiero honrar su memoria y su legado como un ejemplo de humanidad que guía y da luz.
La imagen de Adnan, una fotografía tomada por un compañero, con su bata de médico ensangrentada, su gorro, durmiendo en un descanso, después de horas interminables de operaciones a pacientes heridos, sin medios, sin anestesia, sin luz, sin agua y en medio de los bombardeos israelíes, y completamente exhausto, es ya la imagen mítica de un ser humano dotado de lo verdaderamente humano; de amor, de compasión, de bondad y de valentía.
Adnan Al-Bursh, que resuene su nombre en esta vida y en la del más allá. Que ahora esté rodeado de ángeles, y que su esposa y sus hijos se encuentren con él.
En tu memoria, doctor Adnan Al-Bursh, que ya estés deleitándote con las ambrosías de la otra vida.

