Vicente quiso enseñar a Victoria que sus amigos estaban por encima de una chica. Sobretodo, en un lugar público. Y, él, que era el líder y que les adoctrinaba en las meriendas “de hombres” que hacían en los chalets del Pinar de Antequera, daba ejemplo de cómo se debía comportar un hombre delante de una mujer y qué es lo que ésta debía aprender en primer término. Pero Victoria no daba de sí para suponer semejante disparate y le gustó el hecho de que Vicente introdujese a sus amigos en la mesa. Lo consideró enriquecedor.
- Es una chica estudiosa.
Fue lo primero que le dijo a Ginés, mirándole de frente y tratando el tema con suma importancia y con ironía. Ya había pedido dos raciones de gambas al ajillo y esperaban a que el camarero llegara con el pan esponjoso.
- Ésta te saca a ti adelante.
Victoria les miró con recelo y no dijo nada. Desde que le había conocido, la había complacido el hecho de que las conversaciones se centraran en torno a ella y que, entonces, ante sus amigos, también ella fuese el foco de atención.
- Tiene cara de lista.
- ¿Tú crees?
- Eso parece…
El camarero llegó con las gambas chispeantes e hizo hueco en la mesa.
- Se va a ir a aprender alemán… un mes.
- ¿Dónde, Victoria?
Las falanges de Ginés tenían el vello también rubio y cogieron, con un trozo de pan y un tenedor, las gambas tostadas. El aceite subió por la porosa miga.
- A Hannover.
- Mi hermana ha estado allí.
- ¿Y qué tal?
- Estaba deseando de volver. Dice que, como España, no hay nada.
- Luego se va a Santander, a la Menéndez Pelayo.
Vicente se metió en la conversación y dijo aquello con un tono del que se podía deducir desprecio e ironía.
- A una de ésas reuniones sobre…
Arrugó la nariz y miró a Victoria.
- ¿El qué me has dicho?
- La necesidad de escribir.
- Eso, una de ésas cosas de rojos.
- La dirige Rosa Regás.
Victoria no era consciente de hablar de una republicana de primera categoría a tres nazis.
- Es amiga de Virginia y éstas.
- Lo que te digo Vicente, que ésta te saca adelante. No la pierdas de vista.
Ni Ginés tampoco tenía muy claro lo que decía.
"Nada como España", capítulo cuarto
Segunda parte, "Castilla y León"
